Nuestro lugar de reunión se encuentra en la Galería-Taberna Ánima, en C/Miguel Cid, 80 (Barrio de San Lorenzo, Sevilla) e-mail: tertulia.anima@gmail.com

martes, 24 de marzo de 2015

Eros en la Taberna Ánima (Elena Marqués Núñez)



(Gala de entrega de premios del III Certamen de Poesía Erótica)

23.03.2015

En plena jornada de reflexión, a las nueve de una noche bastante invernal a pesar de lo avanzado de marzo, nos convocó la Taberna Ánima para celebrar la entrega de premios de su III Certamen de Poesía Erótica.

Ya sabemos que el espacio de la calle Miguel Cid siempre nos brinda sorpresas, y que allí, entre sillas de enea, vino especiado y exposiciones de pintura, el tiempo se detiene y la prisa no existe. Esta vez la ceremonia que esperábamos se demoró un poco porque fue precedida por un pequeño monólogo teatral a cargo de Merche García Jarava y a continuación la voz impresionante de Javier Pereyra interpretando canciones de Fito Páez, boleros, alguna zamba y un «palo» que, a pesar de ser argentino, no aprendió hasta hace poco y en España: el tango. Ya solo nos quedaba escuchar algún que otro poema erótico para caldear el ambiente (Oliverio Girondo a dos voces), y al fin Sara Castelar, miembro del jurado, fue anunciando los ganadores.

El primer premio recayó en Celia Romero, una joven onubense polifacética que recitó alguno de los poemas de su Tu piel sabe más de mí que yo con maestría y gracia. Sobre todo porque uno de ellos, «Recursos de la lengua» (no empecéis a pensar mal... o sí), jugaba con distintas figuras retóricas con grandes dosis de ingenio y humor.

A continuación fue la gran poeta y amiga María José Collado quien salió a recibir su merecido segundo premio por la obra Cuerpos, paisaje; unos versos sensuales y nocturnos donde la piel dialoga con la luz y el silencio.

Por último, el tercer premio recayó en Eloy Sánchez Guallart por Como si aún fuera posible, y, al no poder asistir a la velada, fue otro de los miembros del jurado, Paco Carrascal, quien puso voz a su verso libre. No hay que decir que Paco recita como Dios (en este caso Eros) y que seguramente el galardonado se sentiría más que satisfecho del resultado.

En fin, para qué seguir, si lo importante es dejaros las voces de los protagonistas...

«Recursos de la lengua», de Celia Romero

¡Hoy estoy retórica!
Se me abren las comillas de par en par
pensando en la lengua.
Y es que, de vez en cuando, hay que darle una alegoría al cuerpo.
Un buen oxímoron a tiempo puede evitar
muchos paralelismos innecesarios
y una onomatopeya, bien metida,
no es metonimia...

¡Ya se me están aliterando las cuartetas!
Me entran unas elipsis en el argumento
que se me activan los verbos en pasiva
y no creas que estoy hiperbolando si te digo
que me dan calambures
en la mismísima anáfora
cuando la lengua le pone énfasis.
¿Veis?
¡Se me ponen los versos como esdrújulas
sólo de pensarlo!
¡Se me derrite toda la gramática!
¡Me türürean las diéresis!
Llega a un punto
en que se me salen las redondillas de sus párrafos,
y con los dos puntos
se me acentúan todas las sílabas.
Para cuando llegan los puntos suspensivos
ya estoy totalmente metafórica.
Literalmente, te pone en negrilla
y no paras de encabalgar toda la estrofa hasta que estás en cursiva perdida.

¡Me va a dar un sinécdoque de tanto pleonasmo!
Me está entrando un polisíndeton por paronomasia...

¡Dame más gerundio!
¡Coma!
¡Nada de paréntesis!
¡Coma!
¡Encabálgame otra vez!
¡Coma! ¡Coma! ¡Coma!

Punto y gemido.

«Inédita», de María José Collado

Invéntame de ciudad populosa
en las venas del tráfico,
en la cola de un cine,
en bares con conciertos,
bajo un riel de luces,
parpadeo de anuncios.
Dibújame con escote profundo,
medias de seda negra
y orquídeas en el pelo.
Anúnciame en carteles de circo
como la mujer loba,
salvaje, seductora.
He sido isla tanto tiempo,
con las piernas trabadas
por serpientes marinas,
               que me estorba el salitre,
enloquece la brújula.
Abre la cremallera
con la boca, los dientes,
cómeme de los pies a la nuca,
que tus dedos sean barcos
naufragando en mi piel,
que otra fiebre me inunde
hasta el paroxismo
y la noche se tape
los ojos, los oídos,
al temblor de mi cuerpo,
al río entre mis piernas.

Como si aún fuera posible (fragmento), de Eloy Sánchez Guallart

me dices
anoche
me gustó
yo estoy solo y miro la ventana
una línea blanca
de avión
parte el cielo
ahora recuerdo
que dibujamos números
y las sábanas eran rojas
y era tuya esa anónima tersura
he soñado
tú nunca estás en mis sueños
eras
lisa como una ola
y yo
viento surfista
lengua mano y espuma
ahora recuerdo
la luna me mira
y yo le pregunto
creciente
o menguante
ladra un perro y nadie
le contesta
estamos solos
en la habitación naranja

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